Historia

El Banco del Alba es una herramienta concebida para contribuir al objetivo histórico de la unidad regional y el desarrollo soberano, integral y armónico de los pueblos de América Latina y el Caribe.

Hitos fundacionales

Por la unidad de Nuestra América

... Nuestra voz es la América Meridional, y reducir nuestra política a estos dos puntos: integridad absoluta en el territorio e independencia…

Simón Bolívar

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Durante más de una década, los gobiernos de la región han coincidido en la necesidad y la importancia de avanzar en la integración de América Latina y el Caribe, abriendo espacios de diálogo que dieron como resultado la materialización de nuevas instituciones y mecanismos de concertación en áreas políticas, sociales y económicas.

Desde la derrota del ALCA, en la ciudad argentina de Mar del Plata, se abrió un período de extraordinaria confluencia, que tuvo como base el respeto a la diversidad ideológica regional y la capacidad de arribar a acuerdos fundamentales en torno a principios universalmente aceptados como el respeto a la democracia y al derecho de autodeterminación de los pueblos.

Actualmente, muchos de esos avances, que implicaban importantes niveles de soberanía y progreso social, se encuentran estancados e incluso amenazados por prácticas divisionistas e intervencionistas que responden al proyecto neocolonial encabezado por la potencia hegemónica regional.

En otras palabras, se trata de la contradicción histórica en nuestra región entre el monroísmo o bolivarianismo: Nuestra región se integra bajo la doctrina Monroe de “América para los Americanos”, es decir, bajo las directrices de la administración estadounidense… O bien nuestra región se integra bajo la doctrina bolivariana de “La Patria es la América”, que corresponde a la América Meridional, como llamaba El Libertador a los pueblos que hoy denominamos latinoamericanos y caribeños.

El proyecto monroísta, también conocido como panamericanismo, concibe a América Latina y el Caribe como “el patio trasero” de los Estados Unidos, y ésta ha sido la política que se ha impuesto de manera más abierta o encubierta por parte de las distintas administraciones de aquella potencia.

Por su parte, el proyecto bolivariano, nos pone en la vía de concretar el sueño de una Patria Grande independiente, unida, en convivencia armoniosa con el resto de los países del mundo, aportando al “equilibrio del Universo”. Esta es la disyuntiva vigente, que tiene un largo recorrido histórico.

A partir de un acumulado de hechos destacables y no siempre bien conocidos que constituyeron la heroica resistencia indígena y afroamericana, se gestaron los intentos unionistas e independentistas, consecuentemente anticolonialistas, de finales del Siglo XVIII y comienzos del Siglo XIX, en los cuales brillaron héroes y heroínas de la talla de Túpac Amaru, Túpac Catari, Bartolina Sisa, Toussait L’Overture, Josef Chatoyer, Simón Bolívar, Francisco de Miranda, Antonio José de Sucre, José de San Martín, Miguel Hidalgo, José Gervasio Artigas, José María Morelos, Juana Azurduy, Manuela Saenz, Bernardo O’Higgins, entre tantos otros. Sin embargo, ellos no alcanzaron su magno objetivo, no lograron coronar sus esfuerzos en una gran nación unida e integralmente independiente.

La acción disolvente de los colonialismos de turno en conjunto con las oligarquías locales, de visión miope y mezquina, logró frustrar la gesta emancipadora y unionista que se había forjado con grandes sacrificios y hazañas.

La epopeya anticolonialista duró casi medio siglo, pero con el fracaso del Congreso Anfictiónico de Panamá en 1826 se esfumó la posibilidad de constituirnos en confederación de repúblicas.

Simón Bolívar describió con singular realismo aquella coyuntura:

El gran día de la América no ha llegado. Hemos expulsado a nuestros opresores, roto la tabla de sus leyes tiránicas y fundado instituciones legítimas; mas todavía nos falta poner el fundamento del pacto social, que debe formar de este mundo una nación de repúblicas.

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Las regiones liberadas por los pueblos en lucha contra el colonialismo, terminaron fragmentadas en decenas de países débiles, vulnerables, invertebrados y desconfiados unos de otros. La idea de la unión supervivió, pero más que nada reducida a la obra de destacados pensadores o a efímeros intentos de alianzas regionales.

Durante este período se impusieron las repúblicas oligárquicas, sumisas a las grandes metrópolis capitalistas y de espaldas a la idea unidad de la Patria Grande. Países semicoloniales, con una independencia formal, pero que vivían de hecho bajo la tutela extranjera.

A lo largo de casi dos siglos, en cada país de América Latina y el Caribe se produjeron movimientos de liberación que propugnaban la soberanía económica y la justicia social, sin embargo lo que predominó fue la imposición de dictaduras alternadas con períodos de democracias restringidas que tuvieron como resultado una situación de desigualdad, como se sabe la más alta del mundo, pobreza, subdesarrollo, producto de la dependencia.

Refiriéndose a nuestro continente fragmentado, el intelectual argentino Jorge Abelardo Ramos señalaba: “Somos países porque no supimos ser nación”.

Agregaba: “No estamos desunidos porque somos subdesarrollados sino que somos subdesarrollados porque no logramos la unidad. En ese sentido la unión es la única estrategia y doctrina revolucionaria de América Latina”.

El Alba fue concebida como respuesta a la necesidad de construir un proyecto que conjugue todas las fuerzas de la Patria Grande.

Un proyecto común debemos elaborar, no podemos seguir nosotros cada uno con un proyecto particular, no iremos a ninguna parte; pero eso solo es posible el día que tengamos la conciencia suficientemente alta de que somos una sola nación, de que somos una sola patria o no somos nada. ¡O somos una sola gran patria o no seremos nada! ¡No habrá patria para nadie!

Hugo Chávez

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Nace el Alba

Afirmamos que el principio cardinal que debe guiar el ALBA es la solidaridad más amplia entre los pueblos de la América Latina y el Caribe, que se sustenta en el pensamiento de Bolívar, Martí, Sucre, O´Higgins, San Martín, Hidalgo, Petion, Morazán, Sandino y tantos otros próceres, sin nacionalismos egoístas ni políticas nacionales restrictivas que nieguen el objetivo de construir una Patria Grande en la América Latina, según la soñaron los héroes de nuestras luchas emancipadoras

Declaración Conjunta Venezuela-Cuba

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La Alianza Bolivariana para los pueblos de Nuestra América–Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP) fue fundada el 14 de diciembre de 2004, por iniciativa de los Comandantes Fidel Castro y Hugo Chávez. La denominación en aquel momento fue Alternativa Bolivariana para los pueblos de América, ya que surgía
precisamente como alternativa de unidad e independencia ante la propuesta del ALCA, impulsada por el gobierno estadounidense para todo el continente.

En la III Cumbre de las Américas, en Quebec, del 20 al 22 de abril de 2001, el Presidente Hugo Chávez firmó la declaración final dejando constancia que Venezuela se oponía a la propuesta del ALCA (Área de Libre Comercio de las Américas).

Poco tiempo después el Presidente cubano Fidel Castro y Chávez, crearían las bases de lo que hoy es el ALBA. Fue en diciembre del 2001, en el marco de la III Cumbre de Jefes de Estado y Gobierno de la Asociación de Estados del Caribe, celebrada en la Isla de Margarita, Venezuela, cuando concibieron una propuesta de integración
económica, social, política y cultural de los pueblos de América Latina y el Caribe, a la que el Presidente Hugo Chávez propuso denominar ALBA, como metáfora del nuevo amanecer para la región.

Durante la IV Cumbre de las Américas, celebrada en la Ciudad de Mar del Plata, los presidentes progresistas de la región, acompañados por una extraordinaria movilización popular, derrotaron la iniciativa neocolonial. En aquella oportunidad el Comandante Chávez señalaba:

Nosotros desde Venezuela, hace varios años comenzamos a hacer una propuesta que primero sonaba por allí tímidamente solitaria, y luego ha venido tomando fuerza..., nuestra idea, nuestra propuesta: el ALBA, Alternativa Bolivariana para los pueblos de América. Es nuestro proyecto, es el proyecto de 200 años...

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Comenzaba la era bicentenaria y el ALBA llegaba para retomar las banderas históricas de unidad e independencia de nuestros Libertadores.

Es una idea grandiosa pretender formar de todo el Mundo Nuevo una sola nación con un solo vinculo que ligue sus partes entre sí y con el todo. Ya que tienen un origen, una legua, unas costumbres y una religión, América debería tener un solo gobierno que confederase los siguientes estados que hayan de formarse

Simón Bolívar

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Comenzaba la era bicentenaria y el ALBA llegaba para retomar las banderas históricas de unidad e independencia de nuestros Libertadores.

Como herramienta de unidad e independencia, el ALBA comprende la necesidad de avanzar en lo económico, y en ese marco es imperioso desarrollar las estructuras económicas y financieras de América Latina y el Caribe.

Las finanzas, sostenía el Comandante Chávez, son la artillería de la economía. Para disponer de herramientas adecuadas a nuestras necesidades e iniciativas sin injerencia alguna, se mostraba imprescindible contar con instituciones financieras propias, al margen de los tradicionales mecanismos financieros, creados y dirigidos desde los centros de poder mundial, que se constituyen como principales causantes de las crisis sociales y verdaderos obstáculos para el desarrollo autónomo.

La América Latina se hizo independiente en lo político, nos falta la independencia económica y sólo unidos podremos lograrla

Hugo Chávez

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La necesidad de construir una nueva arquitectura financiera regional, bajo el control soberano de los países latinoamericanos y caribeños, con la finalidad de concentrarse exclusivamente en la promoción y financiamiento del desarrollo económico y social común de nuestras naciones, motivó al ALBA a impulsar y crear mecanismos de financiamiento propios, entre ellos, el Banco del ALBA.

La arquitectura financiera internacional en crisis

Al Fondo Monetario Internacional, al Banco Mundial desde mi punto de vista habría que disolverlos. Todas esas instituciones son las culpables y las causantes de este desastre y son instituciones creadas por la mano imperial para dominar al mundo. La hegemonía del dólar tiene que acabarse…

Hugo Chávez

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Promediando el año 2008, tras un prolongado periodo de crecimiento en la economía mundial, se constató la mayor caída de la producción y los intercambios comerciales a nivel global desde los tiempos de la Segunda Guerra Mundial. La gran recesión emergió categóricamente y la mayoría de los países sufrieron un significativo freno en sus índices de crecimiento, 91 países disminuyeron su Producto Interior Bruto. La caída del comercio mundial fue de menos 12,8 por ciento respecto al año anterior, equiparándose al peor momento de la depresión en los años treinta.

Tras la quiebra del Lehman Brothers en septiembre de 2008 y la profundización de la crisis financiera ya iniciada en 2007, se instaló la crisis económica que todavía, 10 años después, aún persiste.

Con gran precisión retrataba aquel momento el Primer Ministro sanvicentino, Ralph Gonsalves:

Un día nos levantamos, un 15 de septiembre de 2008, encendimos la televisión y había colapsado Lehman Brothers, yo no tenía nada que ver con Lehman Brothers, nunca invertimos ningún centavo allí, nunca tuvimos una hipoteca allí, no teníamos hipoteca Subprime con nadie, pero el capitalismo internacional generó pobreza y dolor en mi propia puerta, en la puerta de mi casa a pesar de que no teníamos nada que ver con eso.

Ralph Gonsalves

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La obsoleta Arquitectura Financiera Internacional conformada por instituciones multilaterales como el Fondo Monetario Internacional (FMI), el Banco Mundial (BM), y la Organización Internacional del Comercio reemplazada por el GATT y finalmente por la OMC, demostraba una vez más su incompetencia para garantizar un desarrollo sostenible y justo de la economía mundial. La globalización neoliberal entró en crisis como nunca antes.
 

Y es que precisamente esa Arquitectura Financiera Internacional, a la que se suman otras instituciones como el Banco de Pagos Internacionales (BIS) y los Acuerdos de Basilea, el Grupo de Acción Financiera contra el Lavado de Dinero y el financiamiento al terrorismo (GAFI), las agencias calificadoras de riesgo (principalmente Moody’s, Standars&Poors y Flitch) y el Consejo de Estabilidad Financiera (FSB), es resultante, directa o indirectamente, de los acuerdos de Bretton Woods de 1944, cuando Estados Unidos surgió de la Segunda Guerra Mundial como la economía más fuerte del mundo.

La crisis del 2008 todavía no ha sido superada; la economía aparece aún en letargo. Débil crecimiento, empleo frustrado, flujo de comercio en baja, estancamiento de la inversión y una cada vez mayor desconexión entre el sector financiero y la economía real. La tendencia anémica se retroalimenta con la caída de los precios de las
materias primas, que ha afectado principalmente a los países emergentes, mientras que los países del capitalismo central recurren a las tradicionales formulas fondomonetaristas, con el fin de trasladar la crisis hacia la periferia. La reproducción del capital garantizando altos márgenes en la tasa de ganancia parece haber encontrado una frontera insalvable dentro de la globalización neoliberal.

La zona euro, en enero de 2016 presentaba un escaso crecimiento del 1,8 y Estados Unidos apenas llegaba al 1,2. Para el mismo año la deuda global ascendía a 217 billones de dólares, 3,3 veces el PBI mundial, correspondiendo las tres cuartas partes a los países industrializados. Estados Unidos exhibe una deuda 3,4 veces su PBI, la Eurozona del 400 por ciento de su PBI y Japón del 2,5 veces. No obstante, estos gobiernos y su Arquitectura Financiera Internacional se empeñan en preservar el capital ficticio incrementando burbujas financieras.

Esta severa crisis del sistema capitalista excede lo meramente económico, es una crisis integral, ya que involucra lo ambiental, alimentario, energético, climático, de convivencia y también una crisis ética, conformando así lo que se ha denominado Crisis Global.

Las guerras e invasiones, el irrespeto a las soberanías, los derechos humanos y al derecho internacional, el drama de los refugiados, desplazados e inmigrantes, el terrorismo y la delincuencia mundial organizada, se han incrementado de manera alarmante, todo como consecuencia de que una pequeña elite y un puñado
de países del capitalismo hegemónico se niegan tozudamente a ceder privilegios.

Mientras tanto, en estos últimos 10 años se han producido hechos significativos para la economía y la política mundial en la irrupción de economías emergentes:

  • En enero de 2008, se firma el acta fundacional del Banco del Alba.
  • En marzo de 2008, se constituye la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur).
  • En febrero de 2010, se funda la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (Celac).
  • En julio de 2012, Estados Unidos es desplazado por China en Europa de su condición de primer socio comercial.
  • A finales de 2012, Estados Unidos pierde su condición de primera potencia comercial del mundo.
  • En 2013, India se convierte en la tercera economía mundial, desplazando a Japón de este puesto.
  • En septiembre de 2013, el Presidente de China, Xi Jinping, lanza la Iniciativa de la Franja y la Ruta de la Seda o Belt and Road Initiative, (BRIZNA).
  • A finales del 2013, se crea la Zona Económica Complementaria entre la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América–Tratado de Comercio de los Pueblos (Alba-TCP) y Petrocaribe
  • En mayo de 2014, y según el FMI, la economía china pasa a ser la mayor economía del mundo, superado a Estados Unidos en Paridad de Poder Adquisitivo, China representó el 16,479% del PIB mundial frente al 16,277% de Estados Unidos.
  • En junio de 2014, se funda el Nuevo Banco de Desarrollo del BRICS.
  • En octubre de 2014, se funda el Asian Infrastructure Investment Bank – AIIB, una institución financiera internacional propuesta por el gobierno de China, abierto oficialmente el 16 de enero de 2016. Actualmente tiene 57 miembros.
  • En diciembre de 2015 el Fondo Monetario Internacional anuncia el ingreso del yuan en la canasta de reservas, es decir, a las monedas que el FMI utiliza como activo internacional en lo que supone el reconocimiento del poder de China en la economía mundial. Esto significa que a partir de ese momento la cesta del FMI quedó compuesta por un 47,7% de dólares, un 30,9% de euros, un 10,9% de renmimbi, un 8,3% de yenes y 8,09% de libras esterlinas.

Lejos estamos de la depravada competencia en la que incurre el capitalismo. Con el Banco del ALBA hemos dado uno de los pasos fundamentales a nivel mundial hacia una respuesta regional contra la crisis financiera; así comienza a nacer la nueva arquitectura financiera de los países sumados al cambio de época. Puede que el dólar no esté en bancarrota como divisa, por ahora... pero sin lugar a dudas en lo político y lo moral hace rato que está quebrado y en bancarrota. Tiene la moral hipotecada.

Hugo Chávez

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El deterioro la Arquitectura Financiera Internacional pos segunda guerra mundial es un hecho notorio. El dominio hegemónico estadounidense, que por más de un siglo ha ocasionado enormes sufrimientos a los pueblos del mundo entero, está colapsado y se prefigura un mundo multipolar donde nuestra América viene ganando su espacio a través de los organismos de integración creados por iniciativa propia.

Hacia una nueva arquitectura financiera regional

El ALBA es para mí, la plataforma unitaria más avanzada que hay en este mundo hoy, el ALBA, la Alianza Bolivariana. Y ahora vamos hacia lo económico, crear una zona económica del ALBA, esa es una de las propuestas nuestras, el Banco del Alba vamos a fortalecerlo.

Hugo Chávez

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Lo que conocemos como Nueva Arquitectura Financiera Regional (NAFR) es una propuesta que conjuga la creación de una banca de desarrollo de nuevo tipo, un fondo latinoamericano de reservas y un mecanismo de compensación de pagos regional en perspectiva de tener una moneda común para los países de Nuestra América. De esos mecanismos, el Banco del Alba es la institución más ha avanzado, dando señales de vitalidad y fortaleza, incluso en épocas difíciles para la economía de nuestros países.

Para comprender el desafío, es importante saber de dónde venimos. Desde la colonización hasta hoy, la división internacional del trabajo ubicó a la región como exportadora de productos agrícolas, ganaderos, forestales o mineros, de materias primas o productos con muy bajo valor agregado e importadores de productos de mediana o alta tecnología, fundamentalmente de medios de producción.

La historia económica de las últimas décadas del siglo XX en América Latina y el Caribe se puede resumir en tres palabras: endeudamiento, crisis y entrega. Los países latinoamericanos y caribeños contrajeron voluminosas deudas externas en los años setenta y, una década después, para intentar pagarlas, los gobiernos se sometieron impúdicamente a los dictámenes de los organismos de la arquitectura financiera internacional, siguiendo las recetas del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional.

Los compromisos financieros con los acreedores internacionales y la sangría de recursos hacia el exterior aumentaron exponencialmente.

El Comandante Fidel Castro afirmaba:

La fuga de capitales es una de las peores formas de sangría económica que han estado sufriendo los países de América Latina en las últimas décadas

Fidel Castro Ruz

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En los años noventa, como exigencia de la renegociación de las deudas, se impusieron las llamadas políticas del Consenso de Washington, que abrieron las puertas de la región a las importaciones, los capitales especulativos, los créditos para las privatizaciones y la desnacionalización de las economías.

En un documento de Secretaria Permanente del SELA se señalaba:

El proceso de privatizaciones y de compra de empresas privadas por transnacionales produjo una importante extranjerización del aparato productivo de América Latina y el Caribe

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La apertura comercial, el libre flujo de capitales, las tasas de interés elevadas y las tasas de cambio reales sobrevaluadas fueron nefastas para nuestras economías. La debacle llegó por medio de las cuentas externas. Salía más dinero del que entraba, se atraían capitales especulativos mediante la elevada remuneración de los papeles de la deuda pública y se fomentaba el desmantelamiento de la estructura productiva y laboral mediante el proceso de privatizaciones de empresas estatales. Las importaciones fueron resultado evidente de la tasa de cambio real valorizada y como consecuencia la destrucción del aparato productivo interno.

A lo largo de la década de los noventas explotaron las crisis financieras y los déficits de las balanzas de pagos. Con la excusa de frenar la inflación y de “modernizar” las economías edificadas durante el período considerado despectivamente como “populista” y “desarrollista”, los gobiernos neoliberales de turno profundizaron sus políticas de sumisión a los dictados de los organismos financieros internacionales. Como resultado, varias economías de la región quebraron.

Fueron los casos de Venezuela con Rafael Caldera, Bolivia con Gonzalo Sánchez de Lozada y México de Carlos Salinas de Gortari, todos en 1994; Paraguay con Juan Carlos Wasmosy en 1995; Fernando Henrique Cardoso en Brasil entre 1994 y 1999; Jamil Mahuad, quien asumió el dólar como moneda oficial del país, en Ecuador y Andrés Pastrana en Colombia, ambos en 1999; en Argentina, Carlos Menem y Fernando de la Rúa generaron la profunda crisis entre 1999 y 2002; para luego colapsar la economía en el Uruguay de Jorge Batlle en 2002.

Como rechazo a esas políticas neoliberales implementadas, los pueblos de diferentes países de la región inclinaron su voto hacia candidatos con claras propuestas patrióticas y progresistas. Con la llegada del Comandante Hugo Chávez al poder en Venezuela comenzó un nuevo ciclo para América Latina y el Caribe.

Cuba dejaba de estar sola en la región. Ignacio Lula Da Silva asumió el 1 de enero de 2003 en el Brasil y Néstor Kirchner el 25 de mayo del mismo año en Argentina; el 1 de marzo de 2005 Tabaré Vázquez asumió en Uruguay; Evo Morales en Bolivia y Manuel Zelaya en Honduras en enero de 2006; Daniel Ortega en Nicaragua y Rafael Correa en Ecuador en enero de 2007 y Fernando Lugo en Paraguay en agosto de 2008.

Los nuevos gobiernos, más allá de sus diversas concepciones ideológicas, adoptaron orientaciones afines a la intervención estatal en la economía, el desarrollo soberano, la cancelación de la deuda social y la bicentenaria propuesta de integración regional.

Entre los hitos más importantes de esta época de avance de los procesos de integración podemos señalar:

Gracias a la acción de los gobiernos progresistas y revolucionarios, la crisis no afectó a estos países con la misma magnitud que se verificaba en el resto del planeta.

El nacimiento del Banco del Alba coincide precisamente con la irrupción de la crisis capitalista del 2008, que aún no se ha superado.

Durante este período, los gobiernos progresistas y los pueblos en general, comprendieron la importancia de fortalecer la integración regional para enfrentar los efectos de la crisis capitalista que sigue profundizándose, a lo que se añade el accionar cada vez más agresivo de las fuerzas reaccionarias mundiales.

El recrudecimiento del criminal bloqueo contra Cuba, así como el incremento de las ilegales medidas coercitivas unilaterales contra Venezuela, la implementación de “Nic Act” contra Nicaragua y las constantes presiones sobre los países soberanos, son elementos que coartan el desarrollo regional.

El accionar de las grandes potencias contra los gobiernos que no le son dóciles es cada vez más descarado. Los países que integran el Banco del Alba, durante estos años han debido superar agresiones en todas las áreas, especialmente en el área financiera.

Apesar de ello, y considerando que se ha partido sin experiencia alguna en la construcción de una institución financiera soberana de carácter plurinacional, el Banco del Alba ha logrado consolidarse e instalarse en la región con fuerte perspectiva de crecimiento y expansión.

Este hecho, de por sí auspicioso y alentador, fue una dura batalla en un campo donde la supremacía de las grandes potencias hegemónicas es casi incuestionable.

...la unión no nos vendrá con prodigios divinos, sino por efectos sensibles y esfuerzos bien dirigidos

Simón Bolívar

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